Si hay una tarta representativa de la gastronomía francesa esa es la tarta tatin de manzana. Consiste en una capa gruesa de manzanas caramelizadas cubierta con masa quebrada/brisa. Se cocina primero la fruta, luego se hornea junto a la base y, cuando está lista se le da la vuelta para que quede la fruta en la parte de arriba. No me puedo creer que con la de recetas con manzana que hay en el blog, lo que me encantan los postres con manzana y lo que me flipa el tatin, todavía no os hubiera hecho un post sobre esta receta.
El origen de la receta de la tarta tatin se remonta al siglo XIX, cuando las hermanas Tatin regentaban un pequeño hotel en Lamotte-Beuvron en el que preparaban comida y postres para sus huéspedes. Pues bien, todo apunta a que la creación de la tarta tatin se debe a un error. Resulta que una de las hermanas llegó tarde al trabajo y, como no tenía nada que ofrecer a sus huéspedes, empezó a preparar un postre rápido con lo que tenía. Así pues, empezó a cocinar unas manzanas con azúcar y mantequilla para después usarlas sobre una tarta, agilizando su elaboración. Pero se cuenta que se olvidó por completo de que tenía esta elaboración al fuego hasta que empezó a oler como a caramelo (como a quemado). Cuando vio el aspecto caramelizado de las manzanas, hay parte de las leyendas que cuentan que las quiso cubrir con una masa para disimularlo, pero claro a la hora de desmoldarlo para presentar la tarta, tuvo que voltearla, dejando al descubierto la fruta. Hay otros que afirman que puso la masa encima porque se olvidó de ponerle una base antes de caramelizar las manzanas. Sea como sea, un reputado repostero parisino la probó y quedó enamorado. Tanto que les pidió la receta para prepararla él mismo en su restaurante y poder ofrecerla con el apellido de sus creadoras. Así se popularizó y nació esta joya de la gastronomía francesa.
La tarte tatin siempre se ha caracterizado por su elaboración rápida y sencilla. Con pocos ingredientes y en menos de una hora podemos tener un postre delicioso y llamativo, que además combina maravillosamente con una cucharada de crème fraîche o una bola de helado de vainilla. El contraste de texturas es brutal! De hecho, la tarta tatin se hizo célebre no por su leyenda sino por su fantástico sabor. Con solo cinco ingredientes (mantequilla, harina, agua, azúcar y manzana), se consigue una tarta de 10!
Para esta receta, lo tradicional es cocinar las manzanas en la sartén y una vez se cubre con la masa acabarla en el horno. Pero en mi caso hoy os voy a traer una versión sin horno, para que esté al alcance de todos, ya que sé que no todos tenéis horno. En cualquier caso, os explicaré cómo acabarla en el horno si así lo deseáis. Hoy también voy a usar una masa quebrada ya comprada, pero podéis prepararla vosotros mismos, aquí os dejo la receta de masa quebrada casera.
Es importante usar manzanas de calidad, ya que es lo que le va a dar sabor e intensidad. Hay que intentar usar una variedad «densa», tipo reinetta o golden, para que nos se deshagan mucho y mantengan la compostura durante la cocción. Para cocinar esta tarta lo mejor es usar una sartén. Los moldes no son tan recomendables, porque al darle la vuelta puede desmoronarse todo (y aún menos los desmoldables, ya que el caramelo se puede escapar por las grietas). Como os digo, hoy haremos toda la receta en sartén, que no solo sirve para quien no tenga horno, sino también para quien no tenga una sartén de hierro o similar que pueda ir al horno. Os recomiendo adaptar la medida al tipo de sartén que tengáis o, si compráis la masa, al tamaño de la lámina.
Aunque más arriba os comentaba que con 2 ingredientes hacéis el relleno, manzanas y azúcar, hoy usaré alguno más y un alguno más saludable, en vez de usar solo azúcar blanco. Pero lo podéis adaptar como más os guste.
Enjoy!
Tiempo total: 60 min
Raciones: 1 tarta
Dificultad: Baja
Ingredientes:
- 5 manzanas
- 50 gr maple syrup o sirope de arce sin azúcar (o miel)
- 30 gr azúcar de coco o panela
- 20 gr mantequilla o margarina
- 1 cdita canela
- Zumo 1/2 limón grande
- 1 lámina de masa quebrada/brisa (o hacerla aquí)
Elaboración:
Paso 1:
Si vais a usar masa quebrada casera, lo primero de todo será preparar la masa. Arriba os he dejado el link directo.
Paso 2:
Pelaremos y descorazonaremos las manzanas (también podríais usar mix de manzanas y peras) y las trocearemos en cubos grandes. No tengáis miedo, luego se reduce mucho. Pondremos los cubos en un bol y rociaremos con el zumo de limón para que no se oxiden.
Paso 3:
En una sartén antiadherente pondremos la mantequilla, el maple syrup (también podríais usar miel) y el azúcar. Calentaremos a fuego bajo hasta que se derrita la mantequilla. Entonces, agregaremos a las manzanas la canela, removeremos y pondremos los trozos en la sartén, colocándolos de forma uniforme y bien repartida. Aunque parezca mucha cantidad, luego reduce mucho y nos quedarían agujeros, así que no os preocupéis.
Paso 4:
Cocinaremos así a fuego bajo, dándole de vez en cuando la vuelta a la manzana con cuidado de no romperla. Cuando la fruta empiece a estar blandita, pero no cocinada del todo, y ya se haya formado el caramelo, será el momento de cubrirla con la masa. Si la masa es comprada, simplemente la pondremos encima, si es casera, primero la estiraremos con un rodillo y luego seguiremos el mismo proceso.
Con las manos o una espátula, meteremos los bordes hacia dentro, para que toda la fruta quede dentro, y pincharemos la masa para que no crezca.
Paso 5:
En este punto, si la cocinamos en la sartén, pondremos el fuego al mínimo, taparemos con una tapa toda la sartén y cocinaremos 20-25 min. Luego, le daremos la vuelta a la tarta sobre un plato y la volveremos a poner de nuevo en la sartén con la base de masa en la parte inferior. Cocinaremos así 10 min más, sin tapar. Cuando esté, la deslizaremos sobre un plato ¡y listo!
Si queremos hacer al horno, llevaremos directamente la sartén al horno pre-calentado a 200°C, unos 30 min o hasta que la masa esté dorada. Una vez cocinada, le daremos la vuelta en un plato y serviremos de inmediato.

