¿Quién no es fan de una buena quiche casera?
En casa nos encanta prepararlas, porque realmente se pueden hacer de cualquier cosa y son una comida o acompañamiento geniales. Son un plato muy versátil: combinan genial con cualquier verdura, pero también frutas o embutidos. En el blog hemos cocinado quiche de varios tipos, preparando también la base de la masa quebrada o brisa de forma casera. Pero hoy quería traeros una versión muy rápida y práctica, con ingredientes muy básicos, para esos días donde no tenemos tiempo o ganas de cocinar. Se mezcla todo, se hornea y listo!!
Habitualmente cocino los rellenos de quiche con leche o bebida vegetal, pero hoy optamos por usar nata o crema para cocinar. Pero si queréis ver otras opciones de quiche no os perdáis en el blog esta maravillosa quiche de puerros y cherry (en casa somos súper fans de este relleno), una versión de contrastes con peras y queso, la tradicional quiche lorrain con bacon y champiñones o también optar por la versión «rústica» de la quiche, que son las galettes. La verdad que son increíbles también: como esta de tomates y calabacín o de champiñones y queso.
Los tomates que voy a usar son tomates moterosa. Me encanta esta variedad, porque tiene un sabor intenso y delicioso, huele a huerto, a naturalidad. El color rosado de su madurez y su intenso aroma herbáceo lo hacen irresistible. Son muy jugosos y sabrosos, y además su forma es preciosa, cortado en láminas parecen flores.
Y no me enrollo más, solo recordaros que, como siempre os digo, haced vuestra la receta y adaptadla a vuestros gustos o ingredientes que tengáis en casa. Y recordad que en Instagram os he dejado destacados los stories de cómo la preparaba, por si a alguien le entra alguna duda.
Un abrazo!
Tiempo total: 60-70 min (con masa quebrada comprada)
Raciones: 1 quiche
Dificultad: Baja
Ingredientes:
- 1 lámina de masa quebrada o brisa (o preparar la masa casera)
- 1 cebolla
- 2 tomates monterosa grandes
- 3 huevos
- 180 ml nata para cocinar
- 1 chorrito leche
- 1 cda colmada harina
- 60 gr parmesano rallado
- Sal, pimienta y especias al gusto
- 80-100 gr queso para fundir/gratinar
Elaboración:
Paso 1:
Empezaremos pre-calentando el horno a 200ºC.
Paso 2:
Laminaremos a la juliana la cebolla y cortaremos uno de los tomates en cubitos pequeños. Empezaremos a dorar la cebolla en una sartén con un hilo de aceite y, cuando tenga color, añadiremos el tomate picado. De forma opcional, podemos añadir un chorrito de agua y un poco de tomate concentrado (para darle más sabor).
Paso 3:
Mientras se hace el sofrito, estiraremos la masa y la pondremos en el molde de quiche, la pincharemos y hornearemos 10-15 min sin relleno.
Paso 4:
En un bol grande mezclaremos los huevos, la nata, la leche, la harina, el parmesano, la sal, la pimienta y las especias deseadas. Batiremos con una varillas de mano o un tenedor hasta tener una masa líquida y homogénea. Y cuando el sofrito esté cocinado, lo agregaremos también (asegurándonos de no añadir mucho aceite o agua).
Paso 5:
Verteremos el relleno sobre la masa algo cocinada. Laminaremos el otro tomate y lo colocaremos encima del relleno, a modo decorativo (pero también para darle extra de sabor!). Cubriremos con queso para fundir y espolvorearemos un poco de orégano.
Nos lo llevaremos al horno unos 40-45 min o hasta que esté cuajada y dorada.
Servir inmediatamente.

