No hay nada como empezar el día con un buen desayuno. A mí me encantan las tostadas con aguacate o alguna mermelada casera, un buen batido energético o smoothie boowls. Lo que no había introducido mucho en mi rutina matutina eran los porridge de avena o pudins de chia. ¿Por qué? Ni yo tengo la respuesta, jaja. Pero me decidí a probarlo y ¡qué delicia!
Os estoy preparando otra receta de chia para chuparse los dedos, hice una tanda para probar y al día siguiente me preparé otra porque me flipó.
Pero ahora a la receta que nos interesa, el porridge. Tenemos dos opciones para prepararlo: o hacerlo en el momento en un cazo al fuego, o overnight, es decir, dejarlo reposar toda la noche para hidratarlo lentamente. Realmente va a gustos, y podéis escogerlo según la temporada: calentito en invierno y frío en verano. Es un desayuno muy top porque son hidratos de carbono complejos, ricos en fibra, vitaminas, antioxidantes y minerales, como hierro, calcio o potasio. Todos estos beneficios lo hacen un desayuno muy energético y saciante, dando el power que necesita vuestro organismo para superar una mañana de trabajo. Y después: los condimentos. Lo mejor es mucha fruta, para endulzar, darle color, sabor, riqueza nutritiva, vitaminas, fibra… Pero también podéis optar por frutos secos, semillas, mantequillas caseras vegetales, cacao, especies… Condimentarlas con los toppings que más os gusten, ¡imaginación al poder!
Las gachas que prepararemos hoy las haremos hervidas al momento y podéis elegir si hacerlo con agua o con leche. A mi no me encantan demasiado calientes, así que suelo prepararlas y dejarlas enfriar 5 min antes de ponerle los condimentos.
Si queréis optar por la versión overnight, simplemente tendréis que poner los copos de avena, la bebida y el endulzante, así como posibles especies al gusto, en un recipiente de cristal que podáis cerrar herméticamente. Aunque parezca que tiene exceso de líquido, lo irá absorbiendo, no os preocupéis. Cuando lo tengáis todo en el recipiento, lo mezcláis y lo tapáis. Lo guardaremos en la nevera un mínimo de 4 horas, aunque lo mejor es prepararlo por la noche y a la mañana sólo tener que añadir los condimentos.
¡A por el día! ?
Tiempo total: 15 min / Toda la noche
Raciones: 1 persona
Dificultad: Baja
Ingredientes:
- 30 gr copos de avena
- 250 ml leche almendra (u otra bebida vegetal) + opcional un poco de leche para condimentar
- 1 cdita de canela / miel / sirope (al gusto, incluso nada)
- Toppings:
- 1/2 plátano
- Puñado moras
- Puñado arándanos
- Canela
- 1 cda pasta de dátiles casera
Elaboración:
Paso 1:
Pondremos en un cazo la avena, la bebida y el endulzante que escojamos, que es totalmente opcional. Lo llevamos a fuego medio-alto y lo vamos removiendo de vez en cuando para que no se pegue o se seque la superficie.
Cuando veamos que se ha hidratado/cocinado la avena y que ha espesado, lo retiraremos. Puede tardar entre 6 y 10 min, según la consistencia deseada. Las podéis dejar más o menos espesas.
A mi personalmente me gusta dejarlas espesitas y luego, ya una vez en el bol, añadir un chorrito de leche y mezclarlo bien.
Paso 2:
Solo quedará condimentarlo. Yo, como os comentaba arriba, prefiero dejarlo enfriar 5 min, para que no esté tan caliente.
Luego le añadí plátano a rodajas, un puñado de arándanos y moras, espolvoreé un poco de canela y añadí una cucharada de crema de dátiles casera que hice el finde (y que si tengo tiempo os haré en breve la receta, porque está INCREÍBLE).
¡Y listo para disfrutar! Es el chute de energía que vuestro cuerpo necesita a primera hora de la mañana y que os dejará saciados. Y lo mejor es que con una misma base, podéis tener variedad de desayunos y probar cosas distintas cada día. El porridge es muy versátil según los condimentos escogidos.
Feliz día ?



