¡Como me encanta preparar pan en casa! Ya sé que os lo digo muy a menudo, pero es que es un lujazo tener pan casero en el congelador para los desayunos, meriendas o cualquier comida. La receta que os comparto hoy es muy fácil de preparar y los panecillos quedan súper tiernos y riquísimos. Y os prometo que no necesitáis mucha experiencia para prepararlos, porque el amasado casi que se hace solo con reposos. Me puse ayer a las 5 de la tarde con la receta y para cenar ya teníamos pan recién horneado. ¡Qué maravilla!
La medida es ideal para bocadillo, aunque también podéis hacer bolas/porciones más pequeñas para hacer bollitos más pequeños. Esto ya a gusto de cada uno. En la misma masa también podéis añadir variedad de semillas o pipas para darle un extra de sabor. Las semillas de amapola o pipas de calabaza le van genial. Yo solo le puse unas cuantas por encima, pero podéis repartirlas por toda la masa sin problema. Incluso también podríais ponerle algunos frutos secos. Además, son unos panes ideales para congelar. Se tuestan y quedan como recién hechos.
Si aún no os habéis animado a hacer pan en casa, os aseguro que esta receta es perfecta. Y también os animo a cotillear mi sección de pan, tengo recetas para todos los gustos, con y sin horno, más o menos complejas,… Os recomiendo mucho que probéis el proceso de hacer pan casero porque el resultado es una pasada y estoy segura de que os volveréis unos fans como yo.
Tiempo total: 80 min + fermentaciones
Raciones: 8 panecillos
Dificultad: Baja
Ingredientes:
- 550 gr harina de trigo todo uso
- 300 ml agua tibia
- 18 gr levadura fresca (o 5 gr seca)
- 40 gr mantequilla a temperatura ambiente
- 10 gr sal
- 1 cda azúcar
- Semillas o pipas (opcional)
Elaboración:
Paso 1:
Empezaremos disolviendo la levadura fresca en el agua, ligeramente tibia. Si usáis levadura seca podéis saltaros este paso.
Paso 2:
En un bol grande mezclaremos la harina con la sal y el azúcar. Haremos un hueco en el centro y verteremos el agua con la levadura. Mezclaremos un poco y cuando se empiece a integrar añadiremos la mantequilla (que tiene que estar blanda, pero no líquida) y, si lo deseamos, las semillas o pipas. Si usáis semillas os recomiendo usar 1 o 2 cdas. Seguiremos removiendo con la cuchara o espátula hasta que nos cueste.
Paso 3:
Entonces volcaremos la masa sobre la encimera de trabajo y la amasaremos un poco hasta que podamos formar una bola. Entonces la dejaremos reposar tapada, en la misma encimera, 8-10 min. Luego amasaremos otros 1-2 min y volveremos a dejarla reposar 8-10 min. Seguiremos así un par o tres amasados más, hasta que tengamos una bola lisa, elástica y que no se pega. Recordad que el reposo también amasa.
Paso 4:
Aceitaremos un bol con aceite y pondremos la masa dentro en forma de bola. Taparemos con film o un trapo y llevaremos la masa a un lugar cálido, para que fermente. Deberemos conseguir que duplique el tamaño, lo cual puede tardar entre 1 y 2 horas según la temperatura ambiente. Si queréis acelerar un poco el proceso os recomiendo poner la masa en el horno, apagado, pero con la luz encendida. Eso creará un entorno cálido ideal para que leve.
Paso 5:
Cuando la masa haya duplicado, la volcaremos en la encimera y la estiraremos con las manos en un círculo bien grande, con un grosor de unos 3-4 cm. Esto nos servirá para dividir la masa en partes iguales (también lo podéis pesar). Cortaremos el círculo por la mitad en vertical y luego en horizontal. Cada cuarto lo dividiremos en 2, para conseguir al final 8 porciones.
Bolearemos cada porción, asegurándonos que nos queda una bolita lisa. Iremos poniendo las bolas en una bandeja forrada con papel vegetal. Cuando las tengamos todas, las taparemos y dejaremos reposar 15-20 min, para que nos sea más fácil trabajarlas.
Paso 6:
Pasado el reposo de las bolas, formaremos nuestros panecillos. Cogeremos una bola y la estiraremos con un rodillo o con las manos. Luego lo enrollaremos sobre sí mismo, por el lado más corto, presionando la masa sobre sí misma cada vez que damos una vuelta. Al llegar al final, pinzar la unión. Rodar el panecillo sobre sí mismo y aplicar más presión sobre las puntas para que queden más finas y darle la forma más alargada. Colocaremos el panecillo, con la unión hacia abajo, sobre la bandeja. Repetiremos el proceso con el resto de bolas.
Cuando tengamos todos los panecillos, taparemos con film o un trapo y dejaremos reposar otros 30 min en un lugar cálido. La idea es que crezcan bastante, pero no pasa nada si no llegan a duplicar.
Paso 7:
Pre-calentar el horno a 220ºC. Cuando los panecillos hayan levado, hacerles un corte profundo transversal. Justo antes de ponerlos al horno (que debe estar bien caliente), salpicarlos con agua para darles humedad.
Poner la bandeja en la parte baja del horno y cocinar 12-15 min o hasta que estén bien doraditos.
Dejaremos que enfríen por completo antes de cortarlos y/o consumirlos. Una vez enfriados se pueden congelar. Os recomiendo que los cortéis por la mitad antes, para que así sea mucho más fácil tostarlos y consumirlos.


