Estos panecillos de queso son una auténtica delicia. Me he basado en mi receta infalible de bread rolls y le he añadido el toque de queso para darles un extra de sabor. Es una receta perfecta para acompañar una comida o convertirse en una merienda o desayuno de lujo, y sin duda los más pequeños los van a disfrutar muchísimo.
El pan recién hecho, todavía caliente y con ese olor tan característico es uno de los grandes placeres de la vida. Y si encima es hecho en casa ya si que es lo más de lo más. Con esta receta todos podemos hacer pan en casa y el resultado son unos bollos dulces deliciosos. Es una receta sencilla y más fácil y rápida que la de pan convencional. No hace falta tener ninguna técnica, ni amasadora, ni robot, nada, con tener los ingredientes, que son muy comunes, cualquiera puede hacerlo, incluso sin nunca antes haber hecho pan.
Tiempo total: 140 min
Raciones: 12 panecillos
Dificultad: Media
Ingredientes:
- 240 ml agua tibia
- 15 gr levadura seca para pan o instantánea
- 70 gr azúcar blanco
- 400 gr harina panadera o de trigo (todo uso)
- 5 gr sal
- 30 ml aceite de oliva
- 1 huevo (+1 para pintar)
- Queso rallado al gusto (parmesano, 4 quesos, cheddar…)
Elaboración:
Paso 1:
Empezaremos poniendo en un bol o recipiente el agua, la levadura y el azúcar. Removeremos muy bien y dejaremos que repose y fermente unos 10 min, hasta que aumente su volumen y se hayan creado como dos capas diferenciadas.
Paso 2:
Cuando tengamos la mezcla anterior lista, pondremos en un bol grande la harina, la sal, el aceite, el huevo (previamente batido) y la mezcla con la levadura. Lo mezclaremos todo muy bien con la ayuda de una espátula y cuando nos cueste seguir lo pasaremos a la superficie de trabajo.
Esparciremos un poco de harina sobre la mesa y en las manos y amasaremos unos 10 o 15 min la masa, con movimientos enérgicos, doblando la masa sobre sí misma y presionando. Si es necesario, podemos ir agregando harina sobre la mesa de trabajo para evitar que se pegue la masa. Cuando la masa está bien lisa y suave, aunque ligeramente pegajosa, estará lista. Haremos una bola y la pondremos en un bol engrasado con aceite de oliva. La taparemos con papel film o un trapo y dejaremos que duplique su tamaño. Puede tardar entre 1 y 2 horas.
Paso 3:
Pasado el tiempo de fermentación de la masa, volveremos a espolvorear un poco de harina sobre la mesa de trabajo y volcaremos la masa encima. Estiraremos la masa con las manos, mejor que con un rodillo, hasta darle forma rectangular. No hay que aplanarla demasiado, para que salgan bollitos gorditos. Con un cuchillo bien afilado dividiremos la masa en dos, cada mitad de nuevo la dividiremos en dos y luego cada cuarto lo cortaremos en tres, intentando que todas las porciones tengan más o menos la misma medida. Así saldrán 12 rolls.
Para formar cada bollo o panecillo, seguiremos el siguiente proceso: cogeremos una porción y estiraremos la masa desde el centro hacia los laterales, haciendo hueco con los dedos hacia dentro. Se formará una especie de forma cóncava, como la cabeza de un champiñón, a medida que vamos rotando los bordes como hacia a fuera. Iremos poco a poco metiendo la masa hacia a dentro y pellizcaremos para cerrar el «agujero». Lo rodaremos un poco sobre la mano para darle forma de bola y lo iremos colocando sobre la bandeja de horno o en la fuente en la que los vayamos a cocer. En mi receta de bread rolls os lo enseño con fotos.
Repetiremos el proceso con el resto de porciones e iremos colocando todos los panecillos en la bandeja o fuente, con una distancia de unos dos o tres dedos entre ellos, para que tengan espacio para crecer. Taparemos de nuevo con papel film o un trapo y lo dejaremos reposar entre 40 y 60 min, hasta que hayan crecido de tamaño (no es necesario que doblen). Veremos como se juntan entre ellos.
Paso 4:
Pasado el tiempo de fermentación, los pintaremos con huevo batido y repartiremos el queso escogido y en la cantidad que deseemos por encima de cada panecillo. Luego nos lo llevaremos al horno, pre-calentado a 200ºC, durante unos 15 o 20 minutos o hasta que se doren por encima.
Podemos comerlos tibios, pero lo ideal es dejar que enfríen por completo. Sé que tienen una pintaza y que el instinto llama a hincarle el diente, pero el pan muy caliente puede dar dolor de barriga.


