¡Qué ganas tenía de traeros este post! Esta receta surgió un poco de imprevisto, una noche navegando por Instagram me topé con el perfil de un chef griego con residencia en Inglaterra y empecé a ver un montón de recetas suyas, una tras otra, y se me hicieron las tantas. Tenía varias recetas de pan y entre ellas la receta de pita bread o pan de pita al estilo griego y me pareció fantástica. En casa nos encantaaaa el pan de pita y lo comemos de todas las maneras: relleno con verduras, untado, como aperitivo para acompañar hummus o salsas,… pero siempre lo compramos ya hecho. Así que cuando vi esta sencilla receta, que además he simplificado para vosotros, no tenía duda alguna que tenía que cocinarla. En mi casa ya no se compra más pan de pita, ¡se hace en casa! Como os digo, hay varias versiones de pan de pita. Hoy prepararemos la versión griega, que es típica de Atenas, donde se consume especialmente para servir carne asada con verduras y salsa de yogur. Se prepara con los mismos ingredientes con los que se hace cualquier pan: harina, agua, materia grasa y levadura, con la diferencia que se le añaden especies frescas en su interior para darle el toque especial. Tradicionalmente se cocina en un horno de ladrillo bien caliente o en piedras.
La verdad que ha sido un exitazo y no hay excusa para prepararlo porque vamos a usar ingredientes sencillos, que todos tenemos en casa habitualmente. Os prometo que a la que lo probéis vais a querer repetir. El pan de pita o pan árabe es un pan plano y ligero que se utiliza para acompañar las comidas, y se puede hacer hueco o plano. La versión hueca es perfecta para rellenarlo de lo que más os guste. En casa solemos sofreír verduritas y mezclarlo con queso, pero también le queda bien la carne. La versión plana es perfecta para untar.
Esta receta tiene 2 ventajas increíbles. La primera es que su fermentación es bastante rápida, sobretodo ahora que ya tenemos días más calurosos, por lo que no nos vamos a aburrir esperando que suba la masa. Y lo mejor de lo mejor es que esta receta es que no necesita horno, con unos 5 min en la sartén por porción es más que suficiente. Ahora lo que me queda es investigar si funciona igual de bien con otras harinas, estad atentos para nuevas recetas de pan de pita.
Un último consejo. Esta versión de pan de pita no se infla tanto como la versión árabe, que es más hueca. De todas formas sí que tiene que crecer un poco, lo que será la clave para conseguir esa apariencia tierna y con alveolos tostaditos. Para asegurar que la masa se infle, debemos estirar la masa bien fina antes de llevarla a la sartén, de medio centímetro de grosor aproximadamente. Este punto es importante, ya que si dejamos la masa demasiado gruesa es probable que nos quede cruda por dentro.
Y como me gustó tanto tanto la receta y quería convenceros para que la probarais en casa, os he preparado un vídeo con el paso a paso (aunque también os la dejo por escrito) y que así podáis ver que de verdad es muy fácil. ¿Os he convencido?
Tiempo total: 50 min + 1h fermentación
Raciones: 6 panes grandes
Dificultad: Baja
Ingredientes:
- 160 ml leche a temperatura ambiente
- 80 ml agua
- 1 cdita azúcar blanco
- 2 cdas aceite de oliva
- 2 cditas levadura seca para pan
- 320 gr harina de fuerza (podríamos usar harina de trigo todo uso)
- 1 cdita sal
- 1 cdita tomillo fresco (o seco si no tenéis fresco)
- 1 cdita perejil fresco (o seco si no tenéis fresco)
Elaboración:
Paso 1:
En un bol pondremos los líquidos (leche y agua) con la levadura y el azúcar y removeremos muy bien hasta disolver. Reservaremos y dejaremos reposar 5 min.
A parte, en otro bol, mezclaremos la harina con la sal y las hierbas frescas. Haremos un hueco en el centro.
Paso 2:
Cuando la levadura se haya activado tras el reposo de 5 min, le añadiremos al mismo bol las 2 cucharadas de aceite de oliva. Removeremos y luego lo añadiremos al bol de ingredientes secos. Mezclaremos bien con una cuchara o una espátula y, cuando nos cueste, lo pasaremos a la encimera o superficie de trabajo. Lo amasaremos unos 4-5 min, no más, lo justo para conseguir una masa lisa y homogénea, que no se pega.
Pondremos un buen chorro de aceite de oliva en un bol y pondremos la bola dentro. Taparemos con film o un trapo y dejaremos que duplique su tamaño. Entre 40 min y 1 hora debería levar, es una masa que va bastante rápido. Si veis que le cuesta, ponedla en un lugar cálido.
Paso 3:
Pasado el tiempo de fermentación, pondremos un chorrito de aceite de oliva en la encimera o superficie de trabajo y volcaremos encima la masa. Presionaremos un poco para desgasificarla y haremos un rollo gordito con ella. Dividiremos el rulo en 6 porciones iguales y con cada una de ellas haremos una bola.
Paso 4:
Ha llegado el momento de formar los panes. Primero calentaremos a fuego medio una sartén antiadherente o que sepamos que no se pega, y la pintaremos con un poquito de aceite de oliva. Mientras se calienta, pondremos otro chorrito de aceite en la encimera o superficie de trabajo y cogeremos una de las bolas. La estiraremos muy bien con un rodillo hasta conseguir un círculo grande y de medio centímetro de grosor aproximadamente. Lo llevaremos a la sartén y cocinaremos unos 2-3 min por lado.
Mientras se cocina uno de los panes, vamos estirando el siguiente y repetimos el proceso. A medida que vayamos teniendo los panes cocinados los iremos dejando en la encimera, en una tabla o en un plato, pero mejor que no estén muy apilados unos encima de otros mientras estén calientes.
Cuando ya estén todos cocinados podemos comerlos así tal cual, abrirlos y rellenarlos o cortar cada pan en cuatro para tener porciones más pequeñas.

