Estos vasitos de cheesecake veganos os sorprenderán mucho. Para los más veggie se va a convertir en un recetón que querréis hacer constantemente. A los que estáis menos acostumbrados a probar recetas versionadas, os animo mucho a darle una oportunidad, porque lo vale mucho.
Es una de las recetas de tarta de queso más fáciles que he hecho nunca, además sin azúcar, sin gluten y sin horno. Ya veréis que los ingredientes usados son pocos y muy básicos, y si lo preparáis en vasitos como yo os cuajará bastante rápido. También podéis optar por hacer una tarta grande en un molde, os servirán las mismas cantidades. Os recomiendo un molde de 15 cm de diámetro.
Al igual que la receta de cheesecake original, esta tarta vegana de queso está compuesta por 3 capas: una base de galleta, un relleno cremoso y una cobertura de mermelada. Para la base no usaremos mantequilla para darle consistencia, sino dátiles en remojo, que además le aportará dulzor. El relleno está hecho a base de anacardos y yogur vegetal. Los anacardos son un fruto seco increíble para los postres, lo he usado varias veces y me encanta como queda. Os animo a probar esta tarta de chocolate vegana, ¡os encantará! Usando estos ingredientes (y algún otro más) hacemos este postre mucho menos calórico respecto al tradicional, sin perder su rico sabor y textura. Para hacer saludable también la cobertura, lo único que haremos será cocinar la fruta natural con zumo de limón y voilà!
Tiempo total: 30 min
Raciones: 6 vasitos
Dificultad: Baja
Ingredientes:
- Base:
- 110 gr galletas al gusto
- 5 o 6 dátiles medjoul remojados
- Relleno:
- 100 gr anacardos remojados
- 200 gr yogur de soja (o deseado)
- 4 cdas sirope agave
- 1 pizca sal
- 2 cdas aceite de coco
- Cobertura:
- 180 gr frutos rojos
- Zumo 1/2 limón
Elaboración:
Paso 1:
Empezaremos un par de horas antes, poniendo en remojo los anacardos y los dátiles deshuesados. Los pondremos en un bol y verteremos agua hasta cubrir. Si queréis aligerar este proceso podéis usar agua hirviendo y tenerlos en remojo 30 min.
Paso 2:
Seguiremos preparando la base. Para ello pondremos en un procesador de alimentos las galletas y dátiles remojados y trituraremos alrededor de 1 min o hasta que esté todo bien procesado. Pondremos unas cucharadas de galleta en cada vasito y presionaremos para crear la base. También podríais usar un molde o fuente grande y hacer 1 tarta en vez de vasitos.
Paso 3:
Ahora prepararemos el relleno. Pondremos todos los ingredientes un un procesador o vaso batidor, menos el aceite de coco. Empezaremos a procesar/triturar y tras unos 20-30 seg añadiremos el aceite de coco y seguiremos procesando medio minuto más.
Paso 4:
Verteremos la crema anterior en los vasitos, sobre la base de galleta, dejando un espacio para la cobertura final. Nos llevaremos los vasitos a la nevera mientras preparamos la cobertura y enfría.
Paso 5:
Pondremos los frutos rojos y el zumo en un cazo, a fuego medio. Sin dejar de remover cocinaremos entre 5 y 10 min o hasta ver que tenemos una consistencia tipo mermelada y que la fruta se ha deshecho bastante. Entonces lo pasaremos a un bol y lo dejaremos templar a temperatura ambiente.
Paso 6:
Después de 15-20 min la mermelada habrá atemperado. Entonces la verteremos encima de la crema de anacardos, que ya habrá cuajado un poco. Repartiremos una capa abundante o al gusto. Podemos comérnoslo así o llevarlo un rato más a la nevera para que los frutos rojos enfríen.
Bien tapados os aguantan hasta 3 días en la nevera. También los podéis congelar hasta 2 meses. Simplemente tendréis que sacarlos alguna hora antes para que atemperen a temperatura ambiente.
¡A disfrutarlo!


