La lasaña, sea de lo que sea, es un plato comodín, porque le gusta a todo el mundo. Y es muy fácil poder adaptarlo a grandes medidas y poder hacer para un batallón y que todos queden satisfechos. Se puede preparar de un día para otro, incluso congelar, por lo que es perfecta para cuando vienen amigos o familia a comer, es más, al día siguiente está hasta más rico porque los sabores se han concentrado.
La opción que os traigo hoy es semi-veggie, pues el relleno es de carne, como en una lasaña tradicional, pero que fácilmente se puede sustituir por soja texturizada o bulgur y hacerla completamente vegetariana. Además es una opción original porque vamos a sustituir las láminas de pasta por láminas de berenjena, para aportarle un extra de nutrición. La berenjena es antioxidante, depurativa y diurética: contiene ácido clorogénico y flavonoides en su piel, beneficiosos para bajar el colesterol, para favorecer la buena circulación y para ayudar a eliminar grasas.
Como os decía, el relleno será de carne con salsa de tomate casera. La carne picada que consumo es siempre de ternera, un tipo de carne magra que aporta principalmente proteínas y minerales como hierro, potasio, calcio, magnesio y zinc. Pero es una receta versátil, así que no tengáis miedo de probar cosas nuevas o que os gusten. Os recuerdo los veggie canalones de berenjena que preparamos hace un tiempo, ¡qué delicia!
Dependiendo de la fuente que escojáis para cocinarla, podréis tener más o menos capas. La mía era de 24×19 cm y me salieron 2 capas, pero lo podéis ajustar sin problema a vuestra bandeja. Así como también podéis aumentar la cantidad para hacerlo para más personas, simplemente multiplicad los ingredientes.
Esta lasaña de berenjena es una idea original y sencilla para hacer más atractivas las verduras verduras, partiendo de la base de recetas tradicionales.
¡Espero que os guste! ?
Tiempo total: 45 min + mínimo 4h nevera
Raciones: 2 personas (fuente 24×19 cm)
Dificultad: Baja
Ingredientes:
- 2 berenjenas
- 300 gr carne picada o sustitutivo
- 1 cebolla
- Salsa de tomate casera (necesitaréis entre 10 y 12 tomates pelados naturales, aquí os dejo la receta)
- Especias al gusto
- 1 mozzarella fresca
- Parmesano
Elaboración:
Paso 1:
Empezaremos cortando en láminas las berenjenas. No las hagáis demasiado finas, pues nos interesa que tenga algo de grosor para que destaque sobre la carne en el bocado. Además, hay que tener en cuenta que en el horno se van a reducir al cocerlas y si nos quedan muy finas tendremos que hacer demasiadas capas y solo sabrá a carne.
Forraremos con papel vegetal una bandeja de horno, rociaremos un chorrito de aceite y colocaremos las láminas de berenjena encima. Echaremos otro chorrito de aceite sobre las berenjenas, salaremos al gusto y nos lo llevaremos al horno entre 20-30 min o hasta que las veamos cocidas.
Paso 2:
Mientras se cocinan las berenjenas, picaremos o trituraremos los tomates para preparar la salsa. Lo pondremos en una olla o cazo, tapado, y cocinaremos entre 20-30 min hasta que esté bien cocido. Iremos ajustando de sal y azúcar.
Paso 3:
Al mismo tiempo, en una sartén a parte, picaremos la cebolla y la sofreiremos. Primero le daremos un golpe fuerte de calor y cuando empiece a estar dorada iremos agregando agua de forma constante, a medida que la consuma, para que se caramelice un poco. Cuando la cebolla ya esté cocida, añadiremos la carne o la soja texturizada (si optáis por la soja, recordad que antes debéis ponerla en remojo el tiempo que os indique el fabricante) y lo saltearemos hasta que esté bien cocido. Agregaremos las especies que más nos gusten, yo usé romero, orégano y albahaca. Corregiremos también de sal.
Paso 4:
Cuando tengamos las berenjenas cocidas, el tomate cocinado y el sofrito listo podremos empezar a montar la lasaña. Empezaremos poniendo una capa de berenjena en el fondo de la fuente y cubriremos con una capa de sofrito (que incluye la carne) y otra de salsa de tomate. Espolvorearemos un poco de parmesano y taparemos con una nueva capa de berenjena. Dependiendo del tamaño de nuestra fuente (o de la cantidad que hayamos preparado) seguiremos haciendo capas hasta acabar con los ingredientes.
Cuando tengamos la última capa de berenjena, cortaremos la mozzarella en láminas y la repartiremos por toda la superficie, intentando casi cubrirla. No os preocupéis si no cubre todo, cuando se derrita ya se expandirá. Volveremos a espolvorear un poco de parmesano y nos lo llevaremos al horno, en modo gratinar, durante unos 5-10 min o hasta que se dore.
Podemos consumirla recién sacada del horno, pero también podemos consumirla al día siguiente o incluso congelarla. Si la guardáis en un recipiente hermético en la nevera (¡una vez haya enfriado!) os puede aguantar hasta 3 días.
En casa fue todo un éxito, ¿me cuentas qué tal en la tuya?
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