No os lo vais a creer, pero todavía no tenía Tik Tok!! Parezco ya una señora mayor, con miedo a descubrir nuevas redes sociales hahaha. Pero por fin la semana pasada me animé y me encanta el contenido de comida que encuentro!! Fue en una de mis incursiones a Tik Tok que descubrí este plato y estuve indagando por Internet para encontrar las mejores recetas y hacer un mix para crear la mía propia.
Y aquí el resultado, un katsu curry de lo más reconfortante y delicioso. Es un plato típicamente japonés, pero que se ha hecho muy famoso en todo el mundo. Se trata de una porción de carne rebozada y frita (aunque en mi caso lo vamos a cocinar al horno), normalmente acompañada por salsa y col rallada, y servido junto a un bol de arroz y otro de sopa miso. Este plato ha ido evolucionando y ha ido variando a medida que se exportaba y hoy en día la receta más difundida de katsu curry es justamente la de pollo frito con salsa de curry japonés acompañado de arroz.
Es una comida contundente, y es que lo tiene todo: una base de arroz, una salsa de curry bien sabrosa y carne crujiente y especiada. Uff no sabéis qué maravilla. Si queréis hacerlo un poco más ligero, podéis sustituir el arroz por verduras planchadas o cocinadas al vapor y sustituir el pollo (que también podríais usar carne de cerdo si os gusta) por una opción de origen vegetal.
Hay muchísimos tipos de curry. El más popular en Japón es el curry en pastilla. Pero suele ser difícil de encontrar, y como podéis ver en el vídeo que os he dejado en Instagram con la elaboración de la receta, yo lo utilizo en polvo. Lo combino con la miel para darle el típico dulzor de la pastilla y la maicena para espesar y voilà. Pero si lo encontráis en pastilla, no dudéis en usarlo.
A pesar de tener 3 elaboraciones, es una receta la mar de sencilla. Simplemente tenemos que condimentar y rebozar el pollo, cortar unas cebollas y mezclar unos cuantos ingredientes para la salsa que espesará fácilmente en la sartén. El resultado es increíble, en casa repetimos a los pocos días de lo mucho que nos gustó.
¡Ya me contaréis qué tal!
Tiempo total: 60 min
Raciones: 2 personas
Dificultad: Baja
Ingredientes:
- Pollo:
- 1 pechuga grande de pollo
- Sal y pimienta al gusto
- 1 huevo
- 2 cdas harina
- Panko para rebozar
- Curry:
- 2 cebollas
- 115 ml leche
- 65 ml agua
- 1 cda maicena
- 2-3 cdas salsa de soja
- 1/2 cdita sal
- 1 y 1/2 cdita curry en polvo
- 1/2 cda abundante miel
- Arroz como acompañamiento
*Nota: podéis duplicar las cantidades sin problema para hacer más cantidad para más días o más personas
Elaboración:
Paso 1:
Empezaremos preparando el pollo. Para ello, filetearemos la pechuga por la mitad para tener 2 trozos. Si las pechugas son muy pequeñas podéis hacer 1 por cabeza.
Pondremos las pechugas en un bol grande, salpimentaremos al gusto, cascaremos el huevo y pondremos las cucharadas de harina. Con la mano mezclaremos bien y masajearemos para que se impregnen bien las pechugas. Rebozaremos generosamente con el panko y las pondremos sobre una bandeja de horno forrada, con un hilo de aceite por encima.
Lo llevaremos al horno, pre-calentado a 200ºC, durante 45 min o hasta dorar.
Paso 2:
Mientras se cocina el pollo, prepararemos el curry. Para ello laminaremos a la juliana 2 cebollas y las cocinaremos a fuego medio, con un poco de sal y tapado hasta que estén bien blanditas y doradas. Si es necesario podéis añadir un pelín de agua durante la cocción.
Paso 3:
Prepararemos también la salsa. Para ello mezclaremos todos los ingredientes indicados y, cuando combinados, lo verteremos sobre la cebolla ya cocinada y no dejaremos de remover hasta que espese.
Paso 4:
A la vez que se cocina la cebolla, podemos también cocinar el arroz en un cazo a parte, ajustando bien la cantidad de agua para que quede bien cocinado pero pastosito.
Paso 5:
Finalmente solo nos quedará montar el plato. En la base pondremos el arroz, en un lateral el pollo cortado a láminas y encima cubriremos con el curry.

