Hoy vamos a cocinar dos recetas de hummus. Pero vamos a darle un toque diferente y en vez de preparar el hummus tradicional vamos a versionarlo de dos formas. Haremos un hummus de pimientos asados y un hummus de guisantes.
No hay nada como preparar hummus en casa. La verdad que es muchísimo más saludable que el que se encuentra en los supermercados, pero es que además lo podemos personalizar como más nos guste. En casa nos gusta que sepa bien a garbanzo y por eso solemos ponerle bastante cantidad de legumbre. Además, al mío suelo ponerle un poco más de zumo de limón y aceite, pero menos sal, y en cambio mi marido prefiere darle un toque más potente con extra de pimentón, sal y pimienta. ¡Para gustos, colores!
Y no solo eso. Si preparamos hummus en casa tenemos la ventaja de poder innovar y agregar otros ingredientes para darle un toque diferente. Además, para los fans fans del hummus, tener varias recetas es la solución para no acabar aburridos de la misma versión. Realmente hummus se puede hacer casi de lo que se quiera: de remolacha, de judías blancas, de tomates secos, de kale, de hierbas aromáticas, de aguacate,…
El hummus es un plato o aperitivo muy versátil. En casa lo comemos como un dip de patatas o vegetales, en wraps o ensaladas y también para untar crackers o bocatas. En esta receta de crackers o tostaditas caseras de pipas os enseño cómo combinan a la perfección. No hay que ser vegetariano o vegano para comer hummus, ni mucho menos, y aún así creo que es un aperitivo o acompañante perfecto y delicioso, una idea genial para introducir más vegetales a nuestra dieta. En casa comemos mucha verdura, pero para aquellos con no la comen tan habitualmente, les animo a probar estas recetas porque seguro seguro van a cambiar de opinión. La elaboración del hummus tradicional es muy sencilla, sobretodo si usamos garbanzos enlatados o en conserva, que simplemente hay que escurrir. En el caso de la versión de guisantes se le añade solo 5 minutos de cocción, ¿no es drama no? Y si os animáis a preparar la de pimientos asados, si no queréis perder el tiempo en asar los pimientos en casa, también los podéis comprar en conserva. Fácil, ¿no?
Como os digo, el resultado es delicioso y, lo mejor, es que es de lo más versátil en su creación (hay variedad de hummus para aburrir), como en su aplicación (sirve para casi todo jijiji). Además, los ingredientes que se usan son muy básicos y accesibles, lo que lo convierte en una receta muy top. Es una idea perfecta para un Batch Cooking semanal, pues se puede hacer en cantidad y combinar a lo largo de la semana de diferentes formas.
¿Vamos a ello?
Tiempo total: 15 min (si tenemos los pimientos asados)
Raciones: 4 personas
Dificultad: Baja
Ingredientes:
- Para el hummus de pimientos:
- 1 taza de garbanzos cocidos
- 1 y 1/2 cda tahini (puede hacerse en casa con simplemente semillas de sésamo y aceite)
- 1/2 pimiento rojo asado (en casa o ya comprado en lata)
- Zumo de 1/2 limón
- 1/2 cdita sal
- 20 ml agua (puede ser más si se quiere una textura más líquida)
- 1/2 cda aceite
- 1 cdita vinagre balsámico (opcional)
- 2 dientes de ajo (opcional)
- Especias al gusto (el picante le va muy bien)
- Para el hummus de guisantes:
- 1 taza de guisantes cocidos
- 1 y 1/2 cda tahini
- Zumo de 1/2 limón o de 1 lima
- 1/2 cdita sal
- 20 ml agua (puede ser más si se quiere una textura más líquida)
- 1/2 cda aceite
- 1 diente de ajo (opcional)
- Hojas de menta (opcional)
- Especias al gusto
Elaboración:
Paso 1:
En el caso del hummus de pimientos, lo primero será tener cocidos los pimientos, si es que no los compramos ya asados o al piquillo. Yo ya los tenía cocinados, los hago escalivados al horno, con un chorro de aceite y un diente de ajo. Bueno y si queréis cocer los garbanzos en casa, pues adelante también. Yo siempre uso los de conserva, pues el hummus para mí es un aperitivo rápido o acompañamiento en el que no quiero tardar mucho. Los lavo con agua y listo.
Entonces simplemente será poner todos los ingredientes en un procesador de alimentos o en un bol batidor y triturar hasta conseguir una masa lisa y sin grumos. También os digo que esto va a gustos, trituradlo como os guste. Hay gente a la que le gusta muy cremoso y suave, como es mi caso, pero también quien prefiere no procesarlo mucho para que queden como trocitos de garbanzos. Ajustad de sal y agua al gusto y listo.
Por cierto, si no ponéis los pimientos, tenéis hummus básico, el clásico, o al menos como lo preparamos nosotros en casa, así que una tercera receta de regalo 🙂
Paso 2:
Como en el caso del hummus de pimientos, lo primero será cocinar los guisantes. Yo los suelo comprar congelados, así tengo siempre una buena bolsa para variedad de comidas. Con 3-5 min es suficiente, se cocinan en nada. Dejaremos que templen o enfríen.
Después, procesaremos todos los ingredientes juntos hasta conseguir una crema. En este caso es probable que no os quede tan liso, porque los guisantes son algo más duros, también su piel, y suele salir más grumoso.
Así de fácil es preparar estas recetas. Si los conserváis en un recipiente hermético en la nevera os aguantan bien hasta 1 semana, por lo que podéis consumirlos en varios momentos y en varias formas.



