Sumo una nueva receta de focaccia al blog!! Tanto en el blog como mi perfil de Instagram tengo varias recetas, pero es que es un aperitivo o receta que en casa nos encanta y nos gusta preparar a menudo. Así que siempre voy en busca de nuevas recetas y hoy os comparto una receta de focaccia sin amasado (solo tendréis que hacer unos plegados), pero que necesita varios reposos y un levado de 12-24 horas en la nevera.
Gracias a estos reposos y levado largo en la nevera, la masa coge un sabor increíble y una textura aireada y esponjosa. Veréis que es una receta super fácil de preparar, y para que no haya dudas os dejo el link de la vídeoreceta que os compartí en Instagram. Si nunca habéis preparado una receta de «pan», esta es perfecta porque no requiere de técnicas de amasado, la fermentación hace todo el trabajo. Y si ya estáis más acostumbrados a recetas de pan, no os olvidéis de pasar por el blog y ver otras recetas de pizzas, pan, cocas,…
Super crujiente por fuera y tierna por dentro, con un aspecto rústico, perfecta para comer como aperitivo o acompañando cualquiera de las comidas del día. Se puede comer tal cual o añadir otros ingredientes encima o en medio. Lo mismo que los toppings: podéis solo ponerle aceite de oliva y dejarla «desnuda» o añadir variedad de especias (el romero, la albahaca y orégano frescos le quedan genial), sal gorda (para mí un infalible en las focaccias), vaiedad de verduras,… Y por supuesto aceite de oliva, el rey de las focaccias.
Como suele salir bastante cantidad, si no lo vais a comer de una sentada, la podéis congelar como cualquier pan. Podéis hacerlo después de la primera fermentación o después de haberla horneado. Os cuento:
- Para congelar la masa (antes de hornearla, tras su primera fermentación) lo que tendréis que hacer es, tras el primer levado y reposo de 30 min, desgasificarla (eliminar el exceso de aire con las manos, como amasando), hacer una bola y envolverla bien en film. Así se irá directa al congelador un máximo de 3 meses. Cuando queramos consumirla, simplemente habrá que sacarla del congelador, ponerla en una bandeja de horno aceitada y forrada y dejar que se temple mientras leva. Sabremos que está lista porque habrá duplicado su tamaño. Este proceso puede tardar varias horas, dependiendo de la temperatura ambiente. Luego la podéis hornear como indicado en la receta.
- Para congelar la focaccia una vez cocinada tendremos que dejar que enfríe por completo y luego envolverla bien en film. Así lo llevaremos al congelador y puede durar muchos meses, pero tened en cuenta que cuanto más tiempo pasa peor queda al descongelarlo. Lo mejor es 1 mes aproximadamente. Cuando queramos consumirla, retiraremos el film, la pondremos sobre una rejilla y dejaremos que se descongele por completo (lo hacemos así para que al soltar el agua de congelación no se empape la base). Una vez descongelado, se puede calentar en el horno (a 170°C unos 10 minutos) o en freidora de aire. Así conseguiremos de nuevo una corteza crujiente.
Espero que os haya picado el gusanillo y os animéis a preparar la receta. Estoy deseando ver vuestras focaccias, así que no dudéis en etiquetarme en vuestros posts o stories para que pueda verlas.
Tiempo total: 45 min + reposos varios
Raciones: 1 focaccia
Dificultad: Baja
Ingredientes:
- 500 gr harina fuerza
- 380 ml agua
- 55 ml aceite de oliva
- 15 gr levadura fresca (o 5 gr levadura seca
- 1 cda sal (8-10 gr)
- Toppings deseados. Yo usé cebolla, tomates, orégano y sal gorda
Elaboración:
Paso 1:
Disolveremos el azúcar y la levadura en el agua que debe estar tibia. Lo dejaremos reposar 5 min.
Paso 2:
Pasaremos la mezcla anterior a un cuenco grande, agregaremos la harina mezclada con la sal y lo integraremos un poco con un tenedor o espátula. Entonces añadiremos el aceite y volveremos remover hasta no ver harina. Lo dejaremos así tal cual, lo taparemos y lo dejaremos reposar 30 min.
Paso 3:
Después del primer reposo, plegaremos la masa 4 veces (una por lado), desde abajo hacia arriba, estirando bien (ver el vídeo que os he dejado en la intro si surgen dudas). Volveremos a tapar y dejaremos reposar de nuevo 30 min. Repetiremos este proceso de plegados y reposos hasta 4 veces.
Paso 4:
Tras el último plegado, pasaremos la masa a otro bol más grande bien aceitado, donde tenga espacio para levar. Taparemos con papel film y lo llevaremos a la nevera 12-24 horas.
Paso 5:
Tras el levado en la nevera, pre-calentaremos el horno a 200ºC.
Pondremos papel de horno en una bandeja y un poco de sémola en la base (o cubriremos con aceite). Volcaremos directamente la masa sobre la bandeja, intentando no tocarla mucho para no perder el aire conseguido en el levado, pero sí intentando que ocupe todo el espacio de la bandeja. Le haremos los típicos hoyos con los dedos y pondremos los toppings y un buen chorro de aceite de oliva.
Paso 6:
Hornearemos uno 30 min (o según el grosor), hasta que esté dorada y cocinada por dentro.


Hola! después de sacarla a la nevera, ¿no la dejarías media horita / 1 horita para que vuelva a levar un poco? y otra pregunta, podriamos fermentar en frio 48 o 72h como la otra? o al tener tanto rato la masa fuera al principio de los pliegues se pasaría de fermentacion? graciaas!
Hola! Piensa que en la nevera ya leva, si no la tocas apenas al volcarla sobre la bandeja no habrá perdido el aire. Además, piensa que el rato en que pre-calienta el horno ya está reposando de haberla estirado. Podrías dejarla 48-72h en la nevera en vez de 12h, en el paso final.