¿Quién es súper fan de las empanadillas caseras como yo? Me encantan de todas las maneras y con variedad de rellenos. En casa son un must del fin de semana o cuando queremos hacer un picoteo con amigos. Desde hace un tiempo, en casa, ya no compramos empanadillas ya hechas en el supermercado, sino que optamos por comprar obleas y preparar nuestros propios rellenos, variados y mucho más saludables. Pero queríamos hacerlo todavía más healthy y nos lanzamos a preparar también la masa en casa. ¡Y qué maravilla! Busqué mucho mucho una buena receta, lo más saludable posible, pero también sencilla de preparar. Y hoy te traigo el resultado, que creo que has sido todo un éxito. Es realmente MUY fácil.
¿A quién le gustaría aprender a hacer la masa de empanadillas casera? Lo cierto es que hoy en día pocas veces nos molestamos en preparar este tipo de masas, porque es más cómodo comprarlas ya preparadas, pero ¿quién puede luchar con una masa hecha en casa? ¿Y más si os prometo que es bastante fácil de hacer y no requiere de mucho tiempo en la cocina? Simplemente hay que mezclar y amasar un poco los ingredientes hasta formar una bola, dejarla reposar en la nevera, rellenarla y hornearla. Sí, yo me he borrado definitivamente de freír las empanadillas (o similares tipo nuggets, buñuelos, patitas de cangrejo…), creo que el sabor se resalta mucho más si se cocinan al horno, además de que evitamos la fritura y añadirle más aceite a la elaboración. Me encanta preparar cualquier tipo de masa casera, desde la pasta hasta la pizza, el pan o cualquier postre, porque es increíble el sabor y textura que se puede conseguir en casa y de forma sencilla, sin liarse apenas. ¡Y qué satisfacción! Además me gusta controlar los ingredientes que incluyo y, lo mejor de todo, puedo adaptarlo a mi gusto al 100%.
Las obleas de masa para empanadillas son mucho más fáciles de preparar de lo que pensáis, se hacen fundamentalmente con:
- Un peso de líquido (agua, vino o leche)
- El mismo peso de grasa (aceite de oliva, manteca de cerdo o mantequilla derretida)
- Y harina… la que admita (como dirían las abuelas jajaja)
Se pueden congelar sin ningún tipo de problema para tenerlas a mano siempre que se necesiten. Hoy te enseñaré a preparar la masa, pero si quieres ver cómo preparar el clásico relleno de atún, te dejo aquí la receta. Pero también se pueden rellenar con espinacas, carne, verduras variadas, quesos o incluso marisco o pescado. ¡Lo que más os guste! Yo de hecho hoy las he rellenado de un sofrito de verduras (cebolla, calabacín y berenjena), queso de cabra y miel. ME ENCANTA esta combinación. Así que os animo a innovar y probar vuestras propias creaciones. Con esta receta de masa infalible vais a triunfar siempre que las preparéis.
¿Os animáis?
Tiempo total: 80 min
Raciones: 16 empanadillas
Dificultad: Baja
Ingredientes:
- 110 gr agua o leche (o mezcla: yo opté por 50 gr de agua y 60 gr de leche)
- 110 gr aceite de oliva extra
- 340 – 360 gr harina trigo (según textura de la masa)
- 1 cdita sal
- 1 huevo para pintar (si las vais a hornear)
- Para el relleno clásico de atún, ver esta receta
Elaboración:
Paso 1:
Pondremos los líquidos en un bol y agregaremos la sal. Mezclaremos bien. Luego agregaremos la harina, empezando por 340 gr. Removeremos con una espátula hasta que la masa esté más o menos homogénea y luego seguiremos con la mano hasta obtener una mezcla blandita, sin rastros de harina y que no se pegue a las manos. Con 5 minutos será suficiente, no queremos tampoco amasarla mucho para que no se desarrolle el gluten de la harina y queden muy secas. No hay que amasar, solo mezclar y aplastar con delicadeza.
Si vemos que se pega mucho o está demasiado blanda, podemos ir agregando más harina, sin pasarnos (mejor no poner más de 350/360 gr por las cantidades que doy o saldrá una masa muy seca).
Paso 2:
Haremos una bola, la envolveremos en papel film y la dejaremos reposar en la nevera un mínimo de 1 hora.
Pasado el tiempo de reposo recomiendo partir en dos la masa y, mientras estiramos una mitad, conservar la otra en la nevera. Desenvolveremos la bola y la estiraremos con un rodillo hasta conseguir un grosor de no más de 2 mm, debe quedar muy finita. No hará falta enharinar la superficie, porque es una masa grasa.
Paso 3:
Cortaremos la masa estirada en círculos de unos 8-10 cm de diámetro, con un cortapastas o aro o incluso un vaso. Los recortes de la masa los reutilizaremos. Podemos unirlos y volverlos a estirar, pero puede costar bastante más que la primera vez. Con esfuerzo se hace, pero si se tiene tiempo lo suyo es volver a hacer una bola y que vuelva a reposar 15-20 min en la nevera.
Una vez acabemos con toda la masa y tengamos todas las obleas será el momento de rellenarlas. Pondremos el relleno en el centro y cerraremos, apretando con los dedos los bordes. Después tenemos dos opciones, sellar los bordes con un tenedor, que es el método más clásico, o hacer algún tipo de decoración. En la receta de relleno de atún que he dejado más arriba explico cómo hacer una especie de trenza (repulgo o repulgue). Es importante cerrarlas bien para que durante el horneado o cocinado no se salga el relleno.
Paso 4:
Si optamos por hornearlas, antes las pintaremos con huevo batido. Hornearemos a 200ºC, pre-calentado, durante unos 30 minutos o hasta que estén doradas. Ah, ¡un tip! Para los fans del queso, una idea es espolvorear un poco de queso rallado o en polvo por encima antes de hornearlas, el toque que le da es delicioso.
Si se opta por freírlas lo haremos en abundante aceite (y sin pintar de huevo), en una sartén o cazo hondos, a fuego medio-alto. Luego es recomendable escurrirlas en papel de cocina para recoger el exceso de aceite.
¡Y listo! ¿Verdad que no era tan difícil?


