Un curry es sinónimo de confort ¿o no? Ya sabéis mi rechazo al picante, imposible, no puedo con él, y siempre asociaba el curry al picante. Y es cierto que muchas veces es así, pero cuando descubrí que no todas las recetas de curry añaden picante, además de que en casa cada uno puede hacer lo que quiera, ¡se me abrió un mundo de posibilidades!
Un buen curry casero apetece siempre, sobretodo cuando llega el frío. Puede ser muy versátil y se puede combinar de formas variadas. En el blog os compartí hace un tiempo un curry suave con noodles de arroz, tofu y germinados, y en Instagram también os enseñé a preparar un curry de calabaza, guisantes y garbanzos. Vamos, que es un básico a tener en vuestros recetarios, una receta comodín para esos días en que no sabéis qué cocinar. No solo podéis personalizarlo al 100%, usando las verduras que tengáis a mano en ese momento, sino que se puede preparar con hasta 3 días de antelación y recalentarlo en el momento. ¡Puntazo! Pues podéis prepararlo en cantidad y combinarlo de formas diferentes: a partir de una sola base, preparamos varios platos. también podéis jugar con la consistencia, agregando más o menos líquido para que quede más o menos espeso.
Yo hoy lo voy a acompañar de arroz basmati y unos edamames salteados, pero también le combina genial quinoa o tofu, incluso tiras de heura o pollo salteado en aceite de sésamo. Podéis también cambiar las verduras o variar la proporción. Principalmente he usado zanahorias y tomates cherry, pero también le he añadido 1/2 boniato que tenía en la nevera. Podéis no ponerlo o añadir calabaza por ejemplo.
El secreto de un buen curry es un buen fondo, el truco está en conseguir una buena salsa de base, sabrosa y con textura. En esta ocasión me he ayudado de la nueva especia de Ducros: el Garam Masala. Desde la marca me invitaron a «viajar a la India» desde mi propia cocina, me invitaron a una masterclass con el increíble Ivan Surinder y aprendí un montón de truquitos. Así que he intentado aplicar lo aprendido en esta receta y diría que no ha salido mal, en casa el plato ha encantado!
Por si no lo conocéis, el Garam Masala es una mezcla única de especias que incluye cilantro, comino y cardamomo, entre otras. En la India se utiliza principalmente para darle sabor a los platos y sobretodo aunar el plato y la mezcla de especias tan típicas de esta cocina. El Garam Masala sin duda es la estrella de los curry, pero también se puede añadir a hummus, en el tostado de frutos secos para varias elaboraciones, en salsas de yogur,… Lo importante es darle a la especia la correcta cocción, en frío o caliente, así evitaremos que se nos quede el sabor como enganchado en la garganta.
Y ya no me enrollo más, os dejo con la receta.
Tiempo total: 40 min
Raciones: 2 personas
Dificultad: Baja
Ingredientes:
- 1 cebolla mediana
- 1 diente de ajo
- 2 zanahorias
- 1 puñado tomates cherry
- 1/2 boniato (opcional) o 1/4 calabaza peanut (opcional) o ambos (opcional)
- 1 y 1/2 cdas aceite de coco
- 1 cdita garam masala de Ducros
- 1/2 cdita jengibre en polvo o fresco rallado o/y pasta de ajo
- 1/2 cdita cúrcuma
- 1/4 cdita sal
- 1/4 cdita pimienta
- 300 ml leche de coco
- 50 ml agua
- Acompañamiento:
- 180 gr arroz basmati
- 1 puñado edamames o judías verdes
- Escamas de sal de boletus y ajo o frutos secos (anacardos, cacahuetes…)
Podéis duplicar las medidas para hacer más cantidad.
Elaboración:
Paso 1:
Empezaremos pochando la cebolla picada fina, junto con el ajo laminado y el aceite de coco. Si necesario, podemos añadir un pelín de agua. Cocinaremos a fuego lento hasta que estén cocinados y doraditos.
Paso 2:
Luego añadiremos las especias (menos la sal) y doraremos unos minutos, mezclándolo todo bien.
Paso 3:
Entonces agregaremos las zanahorias troceadas en rodajas o cubitos, los cherrys a cuartos y si deseamos el boniato o calabaza. Doraremos 3-5 min y entonces verteremos la leche de coco y el agua y cocinaremos 15-20 min o hasta que las verduras estén cocidas. Trituraremos todo hasta que esté cremoso y rectificaremos de sal.
Paso 4:
Mientras se cocinan las verduras del curry, prepararemos el arroz según las indicaciones del paquete. También pondremos agua a hervir y cuando rompa el hervor añadiremos los edamames y cocinaremos unos 5 min. Los colaremos y saltearemos con sal gorda o escamas de sal un par de minutos.
Paso 5:
Cuando tengamos todas las elaboraciones listas, simplemente nos faltará montar el plato. Serviremos en la base de un plato hondo el curry y añadiremos encima el arroz y los edamames (que podemos pelar previamente si deseado). Yo añadí al arroz unas escamas de sal de boletus y ajo, pero podéis servir con cualquier especia, hierba (como albahaca o menta) o frutos secos picados o troceados.

