Las tartas de frutas son un postre clásico y de lo más popular. Este tipo de tartas, llamadas también crostatas, son una auténtica delicia y gustan a todo el mundo. La verdad que quedan muy bonitas y vistosas y son ideales para celebraciones o servir como postre en comidas o reuniones.
Es cierto que es cómodo comprarlas ya hechas, pero hacerlas caseras no tienen ni punto de comparación. Hoy prepararemos la tarta desde cero, masa incluida. Que no os asuste el proceso, realmente es muy sencillo preparar este tipo de masas (tipo frolla o quebrada), pues hay que mezclar lo mínimo posible, lo justo para poder hacer una bola, pues no queremos pasar el calor de nuestras manos a la mantequilla de la mezcla. De todas formas, si no tenéis tiempo o no os animáis, en el blog tenéis una receta similar pero hecha con masa de hojaldre comprada (y otras frutas, por si sirve de idea).
Esta vez he usado como relleno un mix de mermelada y crema pastelera casera. Si me seguís en Instagram, pudisteis ver los stories que os compartí de la colaboración con Biocop. En verano me invitaron a la feria Biocultura y descubrí un montón de productos y cositas que me encantaron. Y a raíz de eso, esta vez me han propuesto una compra mensual de sus productos, para que os dé mi más honesta opinión. Ya sabéis que solo os recomiendo productos que yo en casa consuma y con los que comparta su filosofía, y Biocop me encanta!! Me dejaron escogerlos, de manera que se ajusten realmente a mis gustos y a mi día a día, y así poder también compartiros recetas que en casa preparemos.
Si no conocéis a Biocop, llevan más de 40 años ofreciendo productos bio de máxima calidad nutricional y sabor, alejándose de las grasas saturadas, sal y azúcares añadidos. Sus productos son sabrosos (¡elemento diferenciador!), ecológicos (certificados como agricultura ecológica), saludables, innovadores (ofrecen productos duraderos, que no necesitan refrigeración, pero que conservan la calidad nutricional y el sabor original) y con una procedencia justa y ética, siempre sometidos a estrictos controles de calidad.
Su misión: ¡el bienestar de todos! Cito textualmente: «Buscamos primero el bienestar de nuestros clientes y proveedores antes que nuestro beneficio. Nos aseguramos de la procedencia ética de nuestros productos, apoyando la producción local y el comercio justo.»
Y volviendo al tema del relleno, uno de los productos que me enviaron, fue una compota de moras, hecha con la cocción mínima para garantizar todo el sabor y aroma de la fruta, y endulzada con concentrado de zumo de manzana. Uau! Y hacía tiempo que tenía ganas de preparar una tarta de crema y frutas, así que ideé esta receta. La combinación de la mermelada con la crema pastelera la verdad que me ha encantado, y el toque fresco de las frutas y la menta creo que es top!
Prepararemos la crema pastelera en casa, ya veréis qué fácil. Incluso os dejé unos stories destacados con el proceso, para que lo veáis en directo, que siempre ayuda más. Lo único que tenéis que tener en cuenta es el tiempo de enfriado, pero como tanto la crema como la base deben enfriar, no tendréis que esperar de más.
Para combinar con la mermelada de moras, las frutas que he usado son frutos rojos o silvestres, pero en realidad podríais usar la fruta que más os guste, incluso cambiar la compota por otra confitura o mermelada. Puede ser una solución para terminar con esos botes de mermelada que se quedan con culos de mermelada en la nevera.
Os recuerdo que en el blog también tenéis la receta de crostata tradicional, y en ese mismo post tenéis otras recetas de tartas similares como galettes, tartas de pera, crostatas saladas,… También os recuerdo esta receta de Tarta de frutos rojos con masa casera, tipo pie, con el relleno en el interior de la masa. En esta receta de tarta os enseño a preparar otro tipo de masa quebrada, muy parecida a la que os comparto hoy pero sin huevo.
Si os han interesado los productos de Biocop, atentos a mi Instagram porqué os iré contando cositas y enseñando más productos. La semana pasada os compartí una deliciosa pizza con sus bases de pizza integral (con harina de trigo integral de agricultura biológica) riquísimas y pronto os compartiré unos gofres con una crema de chocolate blanco que os vais a morir!! Sus productos podéis encontrarlos en tiendas y supermercados especializados, herboristerías o plataformas digitales ecofriendly.
Tiempo total: 90 min
Raciones: 1 tarta (35×11 cm aprox / 30 cm diámetro)
Dificultad: Media
Ingredientes:
- Masa:
- 85 gr mantequilla muy fría a cubitos
- 1 yema
- 170 gr harina todo uso
- 70 gr azúcar glas
- Ralladura 1/2 limón (opcional)
- Crema:
- 3 yemas a temperatura ambiente
- 60 gr azúcar blanco
- 300 ml leche a temperatura ambiente
- 30 gr maicena
- 1 cdita extracto de vainilla
- Relleno:
- 150 gr compota de moras Biocop
- 200 gr arándanos
- 200 gr moras
- 200 gr frambuesas
- Hojas de menta al gusto
Elaboración:
Paso 1:
Empezaremos preparando la masa, pues debe refrigerarse y luego hornearse y enfriarse. Para ello, pondremos en una batidora potente la harina y la mantequilla a cubos (muy importante, muy fría, recién salida de la nevera) y lo mezclaremos unos segundos hasta tener una mezcla tipo arenosa, con algunos trozos grandes y otros más pequeños. Esta es la forma más rápida de hacerlo y, sobretodo, de pasar el mínimo calor a la masa, pero también podríais hacerlo a mano, amasando como chafando con los dedos, a medida que vamos como desmenuzando los trozos de mantequilla junto a la harina, hasta conseguir unas migas gruesas.
Paso 2:
Pasaremos la mezcla a un bol. tamizaremos encima el azucar glas y agregaremos la ralladura. Lo mezclaremos con un tenedor o con las manos y haremos un hoyo en medio. Agregaremos la yema batida y con las manos mezclaremos lo justo hasta poder formar una bola compacta, con todos los ingredientes integrados. Podéis ir chafando con los dedos y las palmas para unirlo todo.
Cuando tengamos una bola, lo tendremos listo y no seguiremos para no pasar demasiado calor a la masa. La envolveremos en film y la llevaremos a la nevera entre 30 y 60 min.
Paso 3:
Continuaremos preparando la crema pastelera, que también debe enfriarse antes de ser usada. Para ello lo que haremos será separar las claras (reservadlas para más adelante!) y las yemas. Pondremos las yemas en un bol amplio y las batiremos con unas varillas eléctricas un par de minutos. Luego añadiremos el azúcar y seguiremos batiendo hasta que blanqueen y aumenten su tamaño, alrededor de unos 5-7 min.
Paso 4:
Del total de la leche indicado, separaremos en un vaso 3 cucharadas. En el vaso añadiremos la maicena y la diluiremos muy bien. Esta mezcla la agregaremos a las yemas y azúcar y batiremos unos segundos para integrar. Seguidamente agregaremos el resto de la leche y la vainilla y de nuevo batiremos unos segundos para conseguir una mezcla homogénea.
Paso 5:
Nos llevaremos la mezcla anterior a un cazo a fuego medio-bajo. No dejaremos de remover hasta que veamos que espesa y que con la espátula podemos ver el fondo del cazo. Al principio parece que no vaya a cuajar, pero veréis que en un momento espesa y ahí tened cuidado de que no se queme el fondo.
Pasaremos la crema a un bol y taparemos a piel con papel film y dejaremos que enfríe por completo a temperatura ambiente.
Podéis adelantar la elaboración de la crema el día anterior, guardándola en la nevera una vez enfriada.
Paso 6:
Cuando haya pasado el tiempo de enfriamiento de la masa, la sacaremos de la nevera y la volcaremos sobre la encimera abundantemente enharinada. Espolvorearemos también harina por encima y en el rodillo y estiraremos la masa en forma de rectángulo (o círculo si usáis un molde redondo), hasta conseguir un grosor de 1 cm aprox.
Paso 7:
Engrasaremos el molde (os recomiendo que sea desmoldable) y con cuidado pasaremos la masa al mismo. Podéis enrollarla en el rodillo bien enharinado y desenrollarla sobre el molde o levantarla suavemente con las manos. Presionaremos bien la base y los bordes y pasaremos el rodillo por encima del molde para «cortar» los sobrantes. Pincharemos la base y pondremos encima un papel vegetal y un peso (legumbres, arroz, pesos específicos…). Así la llevaremos al horno, pre-calentado a 180ºC, 20 min.
Paso 8:
Tras los 20 min de horno, dejaremos reposar 5 min y sacaremos el papel con el peso. Pintaremos la base con las claras reservadas de la crema pastelera y hornearemos otros 8-10 min para que se dore ligeramente la masa. Luego la sacaremos y dejaremos enfriar por completo dentro del mismo molde.
Paso 9:
Cuando la crema y base estén frías, podremos acabar de montar la tarta. Para ello pondremos la compota en la base y la repartiremos bien hasta cubrir en una capa uniforme. Cubriremos con la crema (os será más fácil ponerla en una manga pastelera para repartirla bien) y encima decoraremos con las frutas.
Podéis consumirla así o refrigerarla. En cualquier caso, hay que conservarla en la nevera, bien tapada, y os aguantará unos 3 días.


