¿Qué tendrá este famoso bizcocho que nos tiene a todos enamorados y que gusta tanto? El clásico Carrot Cake os lo traía a los inicios de mi blog y siempre ha sido una de las recetas con más éxito, pero como siempre me gusta ir probando cosas nuevas y traeros versiones más saludables de los clásicos de la repostería. Así pues hoy, aprovechando que es el Día de la Zanahoria ?, he rebuscado entre libros y blogs para traeros una receta fácil, healthy y deliciosa de esta famosa tarta. Espero que esta reinvención cumpla con vuestras expectativas, debo decir que en casa ha triunfado mucho y hay a quién le ha gustado incluso más que el clásico ?
La verdad que estoy muy contenta con el resultado de este Carrot Cake saludable porque es super fácil de preparar y no lleva ingredientes raros, lo cual a veces con recetas saludables suele pasar, además de que es un bizcocho que no es muy dulce, por lo que no empalaga (¡pero es adictivo!). Para hacerlo todavía más sencillo y saludable, el topping que he utilizado es yogur griego, más fácil imposible, pero al ser un bizcocho muy versátil podéis combinarlo con gran variedad de toppings: Philadelphia, mascarpone, compotas, mermeladas, cremas o mantequillas de frutos secos, frutos secos… Solo un apunte, si le ponéis yogur tened en cuenta que hay que guardarlo en la nevera y aguanta bien unos 2 días. Si no, lo podéis dejar fuera de la nevera tapado y os aguantará bien unos 4 o 5 días.
Además de ser saludable por los ingredientes que lleva, también lo podéis hacer sin gluten y sin lactosa, usando harina de arroz en vez de la integral o la de espelta, y eligiendo un topping sin lácteos.
Es una tarta muy esponjosa y jugosa, especiada y llena de sabor. ¡Toda una delicia!
Tiempo total: 20 min (si tenéis el boniato cocido)
Raciones: 1 molde de 20 o 24 cm
Dificultad: Baja
Ingredientes:
- 4 zanahorias medianas ralladas
- 80 gr harina integral o de espelta
- 150 gr harina de almendra
- 4 huevos orgánicos
- 75 gr azúcar de coco (podríais usar panela)
- 125 ml aceite de oliva
- 60 ml sirope de arce o de agave
- 1 cdita levadura química
- 1/2 cdita bicarbonato sódico
- 1 cdita sal
- 1 cdita canela en polvo
- 1 cdita jengibre en polvo
- 1 cdita extracto vainilla
- Nueces troceadas al gusto
- 2 yogures griegos para el topping
- Praliné de almendras o avellanas y nueces para el topping (30 gr almendras y 30 gr nueces)
Elaboración:
Paso 1:
Empezaremos mezclando los sólidos. Para ello tamizaremos un un bol ambas harinas y sobre ellas agregaremos la sal, la levadura, el bicarbonato, la canela y el jengibre. Lo reservaremos.
Paso 2:
En otro bol pondremos el azúcar de coco y los huevos y los batiremos con unas varillas eléctricas unos 5 min hasta que espumeen y doblen de tamaño. Esto es típico de los bizcochos sin gluten o que llevan muy poca harina, como el brownie, para conseguir la esponjosidad necesaria. Después agregaremos el resto de líquidos: el extracto de vainilla, el sirope, el aceite de oliva y las zanahorias ralladas. Lo removeremos bien y sobre este bol verteremos los ingredientes secos que teníamos reservado. Mezclaremos con movimientos envolventes para no perder el aire que hemos conseguido con el batido de los huevos. Finalmente agregaremos las nueces troceadas, la cantidad que deseéis (a mi me gusta ponerle muchas porque me encanta) y volvemos a mezclar con movimientos envolventes.
Paso 3:
Prepararemos el molde. Si es desmoldable simplemente os recomiendo engrasarlo para que no se nos pegue. Si no, como era mi caso, lo forré con papel vegetal o de horno, con una base y paredes. Verteremos dentro la masa y la llevaremos al horno unos 45 min a 180ºC.
El tiempo de horneado puede variar entre 35 y 50 min, dependiendo del horno, del molde,… Si tenéis un molde muy ancho y poco alto tardará menos en cocinarse, si es más alto y más estrecho quedará un poco más. Si tenéis miedo que se queme, podemos cocinar los primeros 30 min tapado con papel de aluminio y retirarlo los últimos 10 o 15 min para que acabe de cocerse de forma uniforme y se dore la superficie.
Cuando pinchemos el centro y salga limpio, lo podremos sacar.
Paso 4:
Cuando saquemos la tarta del horno la dejaremos enfriar sobre una rejilla unos 10 o 15 min. Después la desmoldaremos y la dejaremos sobre la rejilla de nuevo para que enfríe por completo.
Paso 5:
Mientras enfría la tarta podemos preparar el praliné. Es muy sencillo: tostaremos ambos frutos secos en una sartén y cuando esté doraditos los trituraremos hasta conseguir trozos pequeñitos. No queremos una arenilla, queremos encontrarnos algún crujientito. También podéis no tostar los frutos secos y directamente triturarlo, incluso añadirle media cucharadita de canela o panela y darle un extra de dulzor.
Lo dejaremos enfriar por completo.
Paso 6:
Cuando la tarta haya enfriado por completo, entonces pasaremos a hacer los toppings. Para ello batiremos los yogures para espumarlos un poco y que cojan algo de volumen. Lo repartiremos por toda la superficie y añadiremos el praliné por el centro. Incluso si lo deseamos podemos espolvorear un poco de canela para darle un toque extra.
¡Listo! ¿Ya os dije que era fácil no? Os prometo que el bocado es increíble, así que ya tenéis plan para este finde: hacer este Carrot Cake saludable y compartir conmigo el resultado ?





Hola! nos encanta el bizcocho de zanahoria así que nos guardamos tu receta para probarla porque si es saludable mucho mejor! besis
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