Si vais en busca de la mejor receta de cookies con chips de chocolate, las originales de toda la vida, ¡habéis llegado al post perfecto! Es una receta muy sencilla y accesible, y el resultado son unas galletas doraditas por los bordes pero con el centro suave y tierno. Mira que hay recetas de cookies en el blog, pero creo que estas están en el top de la lista…
Esta receta de cookies no tiene ningún misterio, pero sí hay que tener en consideración algunos puntos para que salgan PERFECTAS. Lo más importante de todo son los ingredientes que vamos a usar:
- Mantequilla: es importante usarla sin sal, para poder tener el control absoluto del sabor final de nuestras galletas. Además, como os explicaré más abajo, tostaremos/doraremos la mantequilla y que sea sin sal nos ayudará a conseguir el dorado perfecto.
- Azúcar: es clave mezclar azúcar moreno (o panela) y azúcar blanco, este es uno de los puntos más importantes a la hora de crear unas cookies de 10!
- Huevos: son uno de los ingredientes principales, porque serán los que den consistencia a las cookies. Debemos usarlos a temperatura ambiente para conseguir su máximo beneficio.
- Vanilla: no os olvidéis de añadirla!!! Es como el toque secreto.
- Harina: ya sé que últimamente parece dar «miedo» usar harina blanca, pero usar harina blanca todo uso es la clave para obtener la consistencia suave y tierna perfecta.
- Chips de chocolate: como siempre os digo en todas las recetas que usan chocolate como ingrediente principal que uséis un chocolate de calidad, y en este caso todavía más. Puede ser el factor que haga que las cookies no salgan perfectas.
También hay que ser cuidadosos con dos pasos del proceso. Por un lado, la mezcla de ingredientes: no debemos sobrebatir. Si mezclamos demasiado los ingredientes lo que nos pasará es que tendremos una masa seca y poco apetecible. Por otro lado, respecto al horneado: no debemos sobrecocinar. Hay que calcular el timing perfecto y siempre es mejor cocinar de menos que de más. Si las cocinamos unos minutos menos, siempre estarán a tiempo de acabar de cocinarse por el calor de la bandeja y de su interior, pero si las horneamos de más nos quedarán demasiado secas e incomibles. Os dejo por aquí los stories que grabé con el paso a paso.
Otro TIP que para mi es clave: EL REPOSO. Sé que tendréis prisa por hornearlas y devorarlas, pero a esta masa de cookies lo que le va perfecto es el reposo. Aunque si tenéis prisa podéis refrigerar la masa solo 1 hora, os recomiendo que lo hagáis al menos 12 horas. Yo lo que hago es preparar la masa por la noche y cocinarlas por la mañana, no es tanto drama ¿no? Cookies recién horneadas para el desayuno, toma ya!!
Por lo que respecta a la conservación. Una vez horneadas os aguantan bien 3 días en un recipiente hermético. Si quisierais hacer más cantidad para guardar y tener a mano masa lista o si estáis organizando una fiesta y queréis preparar cosas por adelantado, lo que os recomiendo es que una vez hecha la masa, la dejéis reposar 1 hora en la nevera, hagáis las bolitas y las pongáis en un recipiente hermético o una bolsa de congelación. Las congeláis y así os aguantan hasta 3 meses. Luego solo tenéis que sacarlas, disponerlas en la bandeja de horno, dejar que se descongelen y hornearlas como os explico más abajo.
Tiempo total: 30 min + 12h reposo (recomendado)
Raciones: 30 galletas
Dificultad: Baja
Ingredientes:
- 80 gr mantequilla sin sal tostada (abajo os explico cómo)
- 150 gr panela
- 115 gr azúcar blanco
- 1 huevo + 1 yema a temperatura ambiente
- 1 cda extracto vainilla
- 250 gr harina de trigo todo uso
- 3/4 cdita bicarbonato
- 1 cdita sal
- 200 gr chips chocolate
Elaboración:
Paso 1:
Empezaremos tostando/dorando la mantequilla. Este es un paso que tenemos que hacer con algo de margen, porque la mantequilla tiene que templar. Para tostar la mantequilla la pondremos en un cazo a fuego medio. No dejaremos de remover, para asegurarnos que el calor se reparte de forma uniforme. Una vez se haya derretido la mantequilla empezará a espumar y burbujear. Debemos mantenerlo en este punto, sin que llegue a hervir, así que controlaremos la potencia del fuego.
Cuando veamos que la espuma empieza a desaparecer y que el color amarillo típico de la mantequilla empieza a oscurecerse y a parecer más dorado, será el momento de retirarla del fuego. También lo sabremos porque notaremos que empieza a oler como a tostado, como a nuez.
La volcaremos en un cuenco o bol y dejaremos que enfríe antes de usarla en la receta.
Paso 2:
En un bol batiremos la mantequilla con los 2 azúcares, lo justo hasta combinar bien. A continuación añadiremos el huevo y la yema, así como la vainilla. Volveremos a batir para integrar y homogeneizar. Este será nuestro bol de húmedos.
Paso 3:
A parte, en otro bol, mezclaremos la harina con la sal y el bicarbonato. Verteremos la mitad de este bol sobre los húmedos y batiremos a la potencia más baja o a mano hasta no ver rastros de harina. Luego integraremos la otra 1/2 de secos en varias tandas, para asegurarnos que se integra bien y no queda una masa seca. Cuando hayamos volcado todos los secos en los húmedos mezclaremos hasta no ver rastros de harina, sin sobre batir. Repasamos con una espátula.
Paso 4:
Añadiremos las chips de chocolate e integraremos con una espátula para que se repartan bien. Volcaremos la masa sobre papel film, la envolveremos en forma de bola y la refrigeraremos un mínimo de 1 hora pero mejor si es toda la noche.
Paso 5:
Pasado el tiempo de reposo ya podremos formar las bolas que serán nuestras cookies. Pesaremos 30 gr de masa para cada galleta y haremos una bola. Pondremos la bola en una bandeja de horno forrada con papel vegetal. Repetiremos el proceso con otra porción de masa e iremos colocando las bolas separadas unos 5 cm entre ellas. Es importante que las coloquemos en forma de bola y no las aplanemos (se aplanan solas con el calor del horno) y que las separemos bien. Yo tuve que hornearlo en 3 veces. Aunque pueda dar un poco de «palo» es la clave para que no se peguen entre ellas.
Paso 6:
Cuando tengamos una bandeja llena, la llevaremos al horno, pre-calentado a 175ºC, y hornearemos durante 12 min. Al sacarlas no las tocaremos y dejaremos que enfríen por completo antes de comerlas.
Son maravillosas, ¿verdad? Si seguís los pasos y hacéis caso a las recomendaciones os quedarán de infarto!


