Esta semana estamos de galletas saludables, ¡parece hecho a posta! Pero la verdad que no, es eso que vas viendo ideas por internet que te encantan y tienes muchas ganas de probar y cuando te pones a editar recetas dices, ups, es una semana muy galleteada. Pero, ¿qué tiene de malo una semana llena de cookies? ?
El martes os compartía unas galletas paleo sin harina, sin azúcares refinados y sin lactosa, hoy optamos por otro tipo de galleta a base de avena (¡me flipan las galletas de avena!) y con un toque de chocolate negro. Y os preguntaréis, ¿por qué son saludables? A ver, claramente no adelgazan y no os van a quitar esos quilitos que igual buscáis perder, y hablo muy en general y saber, pero sí que os ayudarán a seguir una dieta más equilibrada. Me explico: claramente es importante comer de forma saludable, y ya no solo por una cuestión de peso, que eso es lo de menos, sino porque comer de forma variada y equilibrada ayuda a todo nuestro cuerpo, a que funcione mejor, a evitar enfermedades, a sentirnos mejor. Pero eso no quita que, dentro de este equilibrio, no podamos tener nuestro caprichos. Es más, es mejor tener nuestros básicos dulces saludables, que caer en bollería industrial o caer en la compra de dulces poco saludables.
Es aquí donde entran estas galletas, hechas con harina integral de avena (y también podríamos hacerlas con harina de arroz o espelta), sin azúcares refinados y usando nibs de cacao potentes en antioxidantes y magnesio. La harina integral, o cualquier harina no refinada, siempre es más saludable que las harinas blancas porque la fibra que lleva no solo sirve para el tránsito intestinal, sino que ayuda a ralentizar la absorción de los almidones. El uso de copos de avena enteros ayuda a reducir el colesterol gracias a los aminoácidos esenciales, la fibra y los ácidos omega 3. En esta receta también evitamos el uso de grasa animal, como la mantequilla, y la sustituimos por una de frutos secos y, además, casera. Y para los que no conozcáis las nibs de cacao, son pequeños pedacitos de la semilla del cacao natural tostado y son muy nutritivos y saludables. Un superalimento con todo el aroma del cacao, crujientes y con un intenso sabor a chocolate puro, ligeramente amargo.
También os recomiendo ingredientes orgánicos o lo más ecológicos posible, pues todo ayudará a mejorar la receta y ayudará a la salud de nuestro cuerpo.
¡Y ya me callo, que me enrollo y no paro! Es una receta muy fácil de preparar, muy asequible y con ingredientes al alcance de todos. ¡Espero que la disfrutéis!
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Tiempo total: 40-50 min
Raciones: 15-20 galletas
Dificultad: Baja
Ingredientes:
- 230 gr mantequilla de almendra (si es casera mejor). La podéis encontrar en algunas grandes superficies, tiendas de dietética y herbolarios, o hacerlas en casa, como os explico aquí
- 100 gr panela orgánica (u otro edulcorante de índice glucémico bajo)
- 2 huevos orgánico a temperatura ambiente
- 160 g harina integral de avena
- 100 gr copos avena
- 1 y 1/4 levadura química
- 70 gr nibs cacao (yo las compro online, pero también podéis encontrarlas en tiendas especializadas)
- 40 gr nueces troceadas
Elaboración:
Paso 1:
Empezaremos mezclando los ingredientes húmedos. Para ello pondremos en un bol la mantequilla vegetal, la panela y los huevos y lo mezclaremos con unas varillas manuales o eléctricas. Si optamos por las eléctricas lo batiremos a velocidad baja, hasta integrarlo por completo. Reservamos.
Paso 2:
En un bol a parte mezclaremos los secos: primero combinaremos la harina con la levadura y a continuación añadiremos los copos de avena hasta que queden repartidos por toda la mezcla. Después verteremos esta mezcla sobre el bol de húmedos que teníamos reservado e integraremos con una espátula y movimientos envolventes. No es necesario ser delicados, pero es mejor no usar unas varillas eléctricas o robot para no romper los copos de avena.
Paso 3:
Finalmente picaremos o trocearemos las nueces y las agregaremos a la masa, junto a los nibs de cacao. Volveremos a mezclar con la espátula. La masa es bastante densa, pero es normal. Taparemos con papel film el bol y dejaremos reposar la masa entre 10 y 20 minutos para que la harina se hidrate.
Paso 4:
Pasado el tiempo de reposo de la masa será el momento de formar las galletas. Para ello usaremos una herramienta para bolas de helado o una cuchara y las iremos colocando sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal o sobre una bandeja antiadherente apra para galletas, como la que he usado yo de Nordic Ware. Podemos ponerlas bastante juntas porque no crecen demasiado, así como chafarlas un poco con la palma de la mano para que no queden demasiado gruesas, pues como os decía a penas se expanden.
Hornearemos las galletas, con el horno pre-calentado a 180ºC, durante unos 15 min o hasta que veamos que los bordes empiezan a dorarse. Cuando estén listas, las dejaremos reposar 5 min en la misma bandeja para que no se nos rompan y luego las trasladaremos a una rejilla para que enfríen por completo.
Son unas galletas deliciosas y con un toque crujiente de la nuez y los nibs. Como cualquier galleta de avena al principio suelen ser algo más duras y densas, lo cual a mi me encanta, pero con el paso de los días se van reblandeciendo, por el reposo en el recipiente hermético. Las podemos consumir entre 5 y 7 días sin problema, siempre y cuando estén bien guardadas en una caja metálica hermética o un tupper.
¡Un snack demasiado delicioso!




