Creo que no es la primera vez que os digo que soy amante de la canela (creo que os lo digo en casi cada receta ?) y que me flipa hacer recetas de pan y ver como con la práctica cada vez van saliendo cosas más chulas y recetas muy ricas.
Hoy me he inspirado en la receta de Lorena Salinas, porque me conquistó. Si hay algo que me guste más que la canela, ¡es el café! No puedo salir de casa sin haberme tomado mi taza o sin un termo en la mano, así que cuando vi cómo combinaba una de mis recetas preferidas, los cinnamon rolls, con café, sabía que tenía que probarlo.
Si os gusta el café y la canela, os animo mucho a probar esta delicia, porque es una receta sencilla, no requiere apenas amasado y el resultado es muy suave y jugoso. Como nos explica Lorena, la trabajar menos la masa, se vuelve algo más pegajosa, lo que le da esa textura tierna, con un relleno dulce y abundante.
Tiempo total: 150 min
Raciones: 12-15 rolls
Dificultad: Fácil
Ingredientes masa:
- 500 gr harina de trigo
- 120 gr azúcar blanco
- 1 cdita sal
- 4 y 1/2 cditas levadura seca para pan
- 240 ml leche entera tibia
- 60 gr mantequilla derretida pero fría/temperatura ambiente
- 1 huevo a temperatura ambiente
- 1/2 cdita extracto de vainilla
Ingredientes relleno:
- 60 gr mantequilla derretida pero fría/temperatura ambiente
- 190 gr panela o azúcar moreno
- 1 cda canela en polvo
- 2 y 1/2 cdas café soluble/instantáneo
**Nota: si queréis hacerlos aptos para niños, podéis comprar café soluble descafeinado y así todos podrán disfrutar de esta ricura.
Elaboración:
Paso 1:
Empezaremos preparando la levadura, para ello calentaremos la leche hasta que esté tibia (no más de 40ºC) y verteremos dentro la levadura. Removeremos bien y lo dejaremos reposar alrededor de 10 min, que veamos que haya burbujeado toda la superficie. Si no lo hace, significará que la levadura ha muerto (seguramente porque la leche estaba muy caliente) y deberéis repetir el proceso.
Paso 2:
Cuando la levadura y leche ya hayan burbujeado, la verteremos en un bol junto al huevo, el extracto de vainilla y a la mantequilla derretida. Arriba os indicaba que tiene que estar enfriada, es decir, que la derretimos al microondas y la dejamos a temperatura ambiente hasta que esté fría pero siga estando líquida. Removeremos bien y reservaremos.
Paso 3:
En otro bol más grande mezclaremos la harina con la sal y el azúcar y haremos un hoyo en el centro para verter los ingredientes líquidos. Así pues, recuperaremos el bol anterior con la leche y levadura, huevo y mantequilla y lo verteremos sobre los ingredientes secos. Mezclaremos con una espátula hasta integrar todos los ingredientes y, cuando no podamos seguir, pasaremos a las manos. Amasaremos la masa unos 5 min, no es una receta que necesite mucho trabajo. Iremos doblando la masa sobre sí misma y presionando con los puños y las palmas. La masa es pegajosa, no os preocupéis, así es como debe quedar. Pasados los 5 min la dejaremos en el mismo bol, aunque nos parezca que no está del todo trabajada y sea pegajosa. La taparemos con papel film y la dejaremos reposar en un lugar cálido (alrededor de 24ºC) hasta que duplique su volumen. Dependiendo de la temperatura que tengáis puede tardar entre 1 y 2 horas. Si hace mucho frío en vuestro entorno, podéis poner la masa en el horno, a 30ºC (no más), y que fermente ahí.
Paso 4:
Pasada 1 hora y media mi masa ya había levado. A continuación la colocaremos sobre la superficie de trabajo enharinada y la empezaremos a estirar. Usaremos un rodillo y cada 2 pasadas, levantaremos un poco la masa y nos aseguraremos que no se pega a la mesa, si hace falta podemos espolvorear más harina.
Seguiremos de este modo, estirando con el rodillo y despegando, hasta conseguir un rectángulo bien grande de máximo 2mm de grosor. De nuevo comprobaremos que no se pegue a la mesa, para así poder enrollarla más adelante sin miedo a que se nos rompa.
Paso 5:
Pintaremos toda la masa con la mantequilla derretida y enfriada (seguiremos los pasos que con la elaboración de la masa) y esparciremos por encima la panela, la canela y el café, que previamente habremos mezclado en un bol. Apretaremos un poco con las palmas de la mano, para asegurarnos que el relleno se pega bien a la masa.
Paso 6:
Después empezaremos a enrollar por el lateral más largo, haciendo presión para asegurarnos que queda bien apretado y evitar así que no se nos salga el relleno al hornearlo. Cuando tengamos un cilindro bien largo, cortaremos los rolls o bollos, intentando que todos nos queden del mismo grosor. Os recomiendo que los hagáis de entre 3 y 5 cm de grandes, pero podéis cortarlos a vuestro gusto.
Iremos colocando los rolls dentro de una bandeja alta apta para horno, en la que habremos colocado un papel de horno.
Paso 7:
Taparemos los rolls con un trapo y dejaremos que leven durante 30 min. Cuando queden 10 min para que acabe el fermentado, encenderemos el horno para que se vaya pre-calentando a 180ºC.
A continuación hornearemos los rolls unos 25 min o hasta que veamos que están dorados por arriba. Al sacarlos, dejaremos enfriar la bandeja sobre una rejilla y ¡listo!
Ahora solo os queda devorarlos, con una buena taza de leche o café ☕️




